Estudiantes no muestra señales de evolución. Todo lo contrario. Su nivel de juego, el clima interno, determinadas decisiones del técnico y el nivel individual de algunos jugadores están en observación. Pero hoy, mañana y el martes sólo se buscará mejorar para conseguir el objetivo de pasar a cuartos de final. Luego se barajará y se dará de nuevo.

Como nunca antes el martes el Pincha tiene que ganar. Necesita dejar atrás a Nacional para meterse en la siguiente fase de la copa Sudamericana, el gran objetivo de este segundo semestre, en el cual están puestas las energías y mayor atención.

Una victoria, con clasificación, sería un envión importante para un técnico cuestionado como nunca antes otro en el último tiempo en Estudiantes. No suma mucha aceptación entre los hinchas y no llegan buenas señales de los jugadores desde adentro del campo. Más que nadie necesita que el equipo pase de ronda. O tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados, muy concurrido últimamente.

Pero tanto Matosas como el plantel se fueron de Santa Fe con un mismo discurso: trabajar los próximos días en silencio para ajustar detalles. Más allá de que públicamente se dijo que Estudiantes había mostrado mejoras, los protagonistas saben que no es así. No consigue tener la pelota, no lastima por las bandas y le cuesta una barbaridad en el uno contra uno. Para sortear el obstáculo de Nacional tendrá que mejorar alguno de éstos aspectos. De lo contrario será muy difícil.

EQUIPO A LA VISTA CON BRAÑA Y EL CHAVO

El plantel regresó ayer en la madrugada luego de un viaje vía terrestre desde Santa Fe. Regenerativo y cada uno a su casa. Evaluación para saber cómo están los jugadores. Y un primer diagnóstico para pensar el equipo que recibirá a Nacional de Paraguay.

Adentro Leandro Desábato y el posible regreso de Lucas Diarte al lateral izquierdo. Esas dos variantes harán adelantar a Sebastián Dubarbier a la mitad de cancha, para tener mayor proyección en la banda izquierda, un sector del campo por donde no ataca, ni marca y por ende no lastima.

En el medio está el mayor interrogante. Rodrigo Braña tiene todos los boletos para ser el reemplazante de Fernando Zuqui en la mitad de cancha. El equipo pide a gritos un jugador de marca y recuperación. ¿Quién se parará a su lado? Matosas se fue conforme con el rendimiento de Bautista Cascini y teniendo en cuenta que Israel Damonte no tuvo un buen partido quedó posicionado por delante.

Gastón Fernández sigue lejísimos de su mejor versión, por eso no sacó pasaje para volver. Christian Alemán no está en la mejor sintonía, pero alguien tiene que ser el dueño de la pelota al ras del piso. ¿Va por derecha y posterga el regreso de Juan Otero? Lo más probable.

Entonces, el equipo que podría poner en cancha Matosas sería con Mariano Andújar; Facundo Sánchez, Jonatan Schunke, Leandro Desábato, Lucas Diarte; Christian Alemán, Rodrigo Braña, Israel Damonte o Bautista Cascini, Sebastián Dubarbier; Lucas Melano y Mariano Pavone.

EL RIVAL TAMBIEN LLEGA EN CRISIS

Si el presente de Estudiantes no es del todo bueno, el del rival directamente pasó a un lugar de suma preocupación. Porque su escaso promedio lo pone muy cerca del descenso en la liga de su país y mucho más después de la dolorosa derrota del viernes pasado contra Trinidense por 5-0.

Es verdad que el entrenador hizo descansar a varios titulares y que la base que viajará hoy a la Argentina no jugó, pero el nivel futbolístico fue muy pobre y llenó de interrogantes de cara al futuro que tendrá al partido internacional como primer escala.

La delegación estará viajando esta tarde y se instalará por la noche en un hotel céntrico de la Ciudad de Buenos Aires. Mañana se entrenará allí y recién pasado mañana viajará hasta La Plata.
 
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